En esta época florece una de los árboles más bellos de la zona, el jacarandá, con sus hermosas flores azul-violáceo, sobresale entre la vegetación. Existe una leyenda guaraní que habla de una trágica historia de amor y de la discriminación racial y que dice así: en la época de las misiones, un joven guaraní se enamoró de una española, de cabello oscuro y ojos celestes, quien también se enamoró de él. Ambos decidieron huir y esconderse en la selva, el padre de la joven enfurecido, los buscó hasta encontrarlos y los asesinó, dejando ambos cuerpos junto a la choza donde vivían. Al día siguiente, arrepentido de no haberle dado sepultura a su hija, volvió al lugar, pero no encontró nada, sólo un hermoso árbol de vigoroso tronco, como el jóven guaraní y de flores azules, como los ojos de su hija
viernes, 21 de diciembre de 2007
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