domingo, 2 de diciembre de 2007

Coseché mis propias arvejas


Miro esta foto y se me viene a la mente la huerta de mi abuela en el campo, para ella era sagrado plantar todo tipo de verduras y frutales y lo siguió haciendo cuando, a avanzada edad se vinieron a vivir al pueblo. Tal es así que cuando nos dejó a los 86 años, en agosto del año pasado, tenía hasta los plantines de tomate para el verano. Me invade la nostalgia por el olor a tierra húmeda de su jardín lleno de flores, las verduras sabrosas, sin gusto a insecticidas o fertilizantes y creo que en su forma de vida radica el secreto de haber tenido abuelos hasta los 40 años. Yo hago un tímido intento en un cantero que tengo destinado a ello, este año coseché arvejas, con su gusto tan peculiar, hasta se podría decir dulzón, muy diferente al que estamos acostumbrados a percibir en las que vienen envasadas. ¡no saben con qué placer me deleité con esta ensalada!

1 comentario:

Celes :) dijo...

Qué placer esas verduras! Cuando yo vivía en Chivilcoy tenía un cantero enorme donde había plantado escarola, y todos los que iban a visitarnos se volvían con su provisión para la ensalada! Jajaja! La verdad que es bárbaro poder hacer eso, yo acá no puedo así que me contento con ver tus fotos.
Besotes Amiga! Buena semana para vos y tu pimpollito.