viernes, 25 de septiembre de 2009

Un siglo no es nada


No hay mal que por bien no venga, dice el refrán. La intensa sequía del verano pasado, que practicamente calcinó la vegetación en esta zona, nos obligó a regar hasta los árboles. Entre ellos se encontraba este peral casi centenario, que resistía como podía el sol abrasador. Compadecida de sus viejas ramas sin hojas y recordando que había sido plantado por mi bisabuelo, dando sus frutos a varias generaciones de mi familia, comencé a regarlo.
La sequía pasó y me olvidé del peral. Al llegar la primavera me llama la atención su color blanco, me acerco y lo encuentro rejuvenecido con miles de hojas nuevas y cubierto de flores.



La emoción me embargó y pase largo rato contemplándolo florecido en todo su esplendor, mientras imaginaba a mi bisabuelo plantándolo, con sus ropas de inmigrantes, sus manos rudas de trabajar la tierra, su tez bronceada por los fuertes soles del sud y me puse a pensar si dentro de muchos años alguien me recordará observando alguna de mis plantas. Creo que más allá de nuestros defectos, después de la muerte trasciende lo bueno, las buenas obras son las que sobreviven a las personas.

7 comentarios:

San dijo...

Que emocion debe haber sido ver florecido el peral, es parte de tu historia y la de tu familia y gracias al cuidado y el amor sigue florenciendo!!!!Seguramente tus bisnietos te recordaran atraves de tu obra, como vos lo haces con tu bisabuelo. Besote y buen finde

SUSANA dijo...

Hola María Rosa :
Me hiciste emocionar imaginandote en el verano acarreando agua para salvarlo y ahora ¡misión cumplida !admirandolo en silencio ,que hermosa historia; yo tenia abuelos que vivian en el campo y los recuerdo con mucho cariño con su amor por la naturaleza,un beso grande .
Me parece que me llevas una ventaja grande en la cantidad de flores que ya tiene tu jardín ,es que por aquí todavía hace bastante frío ,sobre todo en las noches.
saludos.

Anónimo dijo...

Qué hermoso! Es como si el árbol estuviera agradecido contigo por no dejarlo morir y ahora te regalara esas flores hermosas. Bravo, María Rosa, bravo por preocuparte por todos los seres vivos. Te mereces seguir viendo durante muchísimos años más ese árbol fruto del esfuerzo de 4 generaciones.

Un beso grande

SUSANA dijo...

Hola Maria Rosa :
Hoy ví tu pregunta en un post anterior en mi blog y vine a responderla ,pusé una maseta pequeña en el interior de la que le hice decoupage ,para que la humedad no la estropeara ,un beso y gracias por visitarme.

RosaMaría dijo...

Emocionante. Ya nos conmueve cualquier planta con sus retoños, imagino tu alegría que comparto a pleno. Besos

VICKY dijo...

Imposible irme sin dejarte otro coment, totalmente de acuerdo contigo amiga, amo las plantas e intento tener mi pequeño jardin lleno de ellas quizas algùn dìa alguien recuerde como los cuidabamos y lo sigan haciendo tambien, hermoso legado ..cariños

Alicia dijo...

Precioso el arbol...que grande!!!!!! esta bien poder cuidarlo.
Aqui no llego la primavera estamos con frio, heladas y nieves. Un saludo