domingo, 13 de julio de 2008

Reflexiones del Negrito: la agresividad



Estoy ofendido, esa caja ruidosa que hipnotiza a todos los miembros de la casa, menos a nosotros, felinos inteligentes y sensibles, nos trató de salvajes, amén de estudiarnos como si fuéramos nosotros los agresivos.
¿Salvajes nosotros?. ¿Acaso somos los animales, los que publicamos a los cuatro vientos cuanta historia violenta sucede sobre esta tierra y nos deleitamos con placer morboso, tratando de no perder detalles? ¿acaso somos nosotros los que nos complacemos viendo correr la sangre en esa caja ruidosa y violenta, viendo cuerpos destrozados, viendo a sus propios congéneres destruirse entre ellos? ¿acaso somos nosotros los que repetimos diariamente esas atrocidades, pero en vivo y en la vida real, como sucede en muchas ciudades?, a nosotros no nos ataca esa compulsión por agredir a cuanto hermano se nos cruza adelante, como tienen aquellos que nos estudian con un esmero tal que ni se percatan que ellos son mil veces más agresivos que nosotros.
Se ve que nunca se detuvieron a mirarse, por cualquier motivo se gritan, hacen ademanes bruscos, se atacan y como no es suficientemente violento el mundo de los hombres, hay quienes dedican gran parte de su vida a inventar historias truculentas, que después los demás leen o, lo que es peor, ven a través de esa magia engañosa que es el cine. ¿Por qué digo magia engañosa? porque es un invento que ha requerido de la investigación de quién sabe qué cantidad de personas ¿para qué?, para llorar, para asustarse, para preocuparse, para todas esas emociones que dejan mal a las personas, y muy pocas veces para las hace sentir felices.
La gente prefiere los pasatiempos que producen dolor, pareciera que la acumulación de sufrimiento los hiciera sentirse más buenos, como tocados por una varita mágica, redimiendo las atrocidades que perpetran contra la madre naturaleza y contra nosotros los animales y las plantas, sus compañeros en el misterioso viaje de la vida.
Destructores por naturaleza, los depredadores más terribles que hayan caminado sobre esta tierra, tienen su lado bueno, algo que ellos llaman conciencia y que luego de observar el mundo arrasado hace que se sientan culpables y se dediquen vana y tardíamente a protegernos.
A modo de ejemplo ¿cómo creen que se pone mi dueña cuando me encuentra durmiendo tranquilamente sobre el telar lleno de lana?

No hay comentarios: