viernes, 30 de mayo de 2008

Reflexiones del Negrito: duermo entre mamá y papá


Estos días hace un frío terrible por estos lares y en consecuencia he abandonado mis andanzas nocturnas para zambullirme bajo las cobijas de mis dueños. Qué sentido tiene andar con los bigotes congelados, pisando los techos en puntas de pie y emitiendo unos lastimeros maullidos, si se puede dormir plácidamente rodeado del calor de dos personas, en verdad, no tienen pelo pero se las ingenian para mantenerse calentitos. Fue muy sencillo, observando que la niña de la casa lo único que conseguía con sus berrinches y reproches era hacer enojar a mamá ¿se llama así, no?, porque a veces escucho que le dicen de otra manera, pero no entiendo para qué complicarse con tantos nombres habiendo palabras más cortitas. Volviendo al tema, ante esta situación puse en práctica mi encanto felino y sólo necesité varias caricias y unos dulces ronrones mientras caminaba sobre la almohada para que la cobija se levantara como por arte de magia y pudiera meterme debajo.
Tal como pensaba, ¡qué cosa innecesaria la capacidad de hablar! veo a las persona utilizando millares de palabras para expresar un sentimiento que podría resumirse en una caricia, ametrallan a su interlocutor con frases, se enredan en sus ideas, y no terminan convenciendo a nadie. Ni hablar cuando expresan diferencias, nosotros solucionamos nuestros problemas con un par de arañazos y a otra cosa; en cambio las personas entablan discusiones interminables y agresivas, no pierden oportunidad de atacarse y justamente su arma preferida es la palabra, la utilizan para destruir a sus adversarios sea como sea, cuando la mayoria de las decepciones que sufren las podrían resumir en un gruñido, como hacemos nosotros y dedicar el resto del día a vivir placenteramente la vida ¡son en realidad feroces a la hora de pelearse!, talvez por eso la evolución los castigó con el don del habla. Pero tienen muchas cosas rescatables, como la habilidad de combatir el frío, esa cosa llamada estufa ¡qué gran invento! ¡la amo!
En cuanto a la cuestión de no vivir la vida con placer, será tema para otra reflexión, por lo pronto me siento afortunado por ser mudo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola María Rosa. No sabes cuánto me gustan las reflexiones de tu gatito y pienso que tienes mucha razón en lo que dices.

Me da gusto que haya resucitado tu planta carnívora, ahora espero que la puedas alimentar a pesar de las inclemencias del clima.